Abierta la ventana
de par en par
irrumpe la brisa improvisada.
Los rayos del sol
envuelven mi espalda
sus aspas de rencor doran mi piel.
Por fin la calma
me habita
en tu olvido
fundida en la llama
del chakra corazón.
Mi entorno actual
sin tu presencia
es inalterable,
aquí donde ahora estoy
no puede alcanzarme tu dolor.
