Cuanto más leo
el fondo y límite del lenguaje escrito,
más me doy cuenta
del motivo que te llevó
a sacar de la ecuación
un estorbo que afrontar,
una situación incómoda.
Mi peor miedo es nimiedad
frente a tu pena y frialdad,
tu frialdad y tu condena
frente a un espejo ploramiques.
Nada es lo que aparentas.
