Rosalia - No Soy Frágil
El calor golpea con fuerza antes de tiempo
confabulado por este año de transición
traicionero y a su vez fascinante:
no soporto los baños de sol.
De la mano de nuevos personajes
surgió una pseudoamistad disfrazada de Cuchipandi,
en coincidencia con otras catas sindicales
de conexión profunda compartida.
Un traslado atrevido a territorio Mordor
en un entorno hostil de aprendizaje
te enfrentó a barreras no previstas
aún siendo advertida sin ambajes.
El sonido del ruido volvió a tu orilla
para no dejarte la menor duda de error:
te equivocaste otra vez al arriesgarte
fuera de tu zona de confort.
El cambio viró sin preaviso,
se personó a traición por la puerta trasera
poniendo a prueba tu adaptación
a circunstancias adversas sin equipaje.
El corazón al unísono con su armadura
te hizo latir sin control ni malicia
confiándote a un precipicio laboral
de la mano de aquel en quien pusiste tus manos.
Un paréntesis puso una albacea ilusoria
a todo aquello que por desconocido anhelabas;
mala elección intuida con antelación
a pesar de su inmejorable carta de despegue.
Experiencias, que, a fecha de hoy,
te hacen más reservada y serena,
un gran aprendizaje a sopesar
en tu próxima puesta en escena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario