https://www.youtube.com/watch?v=zXt56MB-3vc
Del invierno al otoño
las copas convertidas en espejo
recorren mis pasos
del pasado reciente
a tu presente.
Mi reflejo, en tu reflejo
bajo la vid líquida
del cristal a tu boca
y de tu boca a tu cuerpo,
usas el mismo pretexto
que interpusieron
mis dedos
en tu ventana.
La diferencia es la trama.
Si bien yo fui embriagada
por una fe ciega,
tu permisión fue acopiar
suficientes hojas
para hundir
todo mi sustento en tu fosa.
Ahora eres tú
el que habita en el poso
del fondo de la copa
de otra copa
acoplada en el reverso
de tu piel.
El Karma es un plato
que se sirve
en sorbos frios.




























