"El mundo se redujo a la superficie de su piel, y el interior quedó a salvo de toda amargura"
Cien Años de soledad- Gabriel García Márquez.
youtube.com/watch?v=seIlIVZtX0c
Desde un mirador privilegiado
la distancia se ve mejor.
El trabajo
una atalaya de confianza
envuelve mi día a día
de pasos que recuperan mi voz
y me hacen verte
como la sombra
a quien la lámpara de Aladino
os concede
todas vuestras plegarias:
el pan a tu Odisea,
jornadas reajustadas
y pan de molde
para todos los años
venideros,
mientras la alquimia
de los miedos superados
hacía de las nubes del camino,
mi camino,
un sentimiento liberado.
Desvinculado el dolor
del sufrimiento paralizante,
el horizonte es nítido y transparente
en mi voz recuperada
tras la expulsión de palacio
sin deseos de oro concedidos.
Mi barra de pan de máquina
portada bajo el brazo
sin concesiones de Aladino,
de las hogazas antiguas de pueblo de los 70
donde mis sentidos
cobraban el sentido
todos los veranos,
es todo el escudo de mi estandarte.
Mi escudo es mi trabajo
libre de miedos
con mi sombra, única, a mi lado,
testimonio
de mi preciada voz.





























