martes, 21 de abril de 2026

Babosa caracol

 



Imperceptible a sus sentidos,

la flecha atravesó su armazón.

La rama aplastó su cuerpo

hasta desconcharse en la arena.


La caída apagó

la poca lumbre

que aún ardía adentro.

Su llama confiada

no volverá a alumbrarte,

en su descenso pereció.


De tu arco aprendió

que hay techos que no protegen.

En su trayecto, 

camina sin coraza.

Mejor no arrastrar

heridas incrustadas.







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