jueves, 12 de marzo de 2026

Desapego en silencio

 



La gran suerte del infortunio afrontado

es el haber sido 

defenestrada por tu mano

y ponerme 

el desapego en bandeja; 

la parte no tan grata

es haber caído en tus hilos

planificados en silencio,

 una ventana, 

habilitada

para recopilar huellas 

y mostrarlas 

por la puerta trastera de salida.


Una caída más de la vida

que me he ganado a pulso

por ser de ideas y no de hechos.

Podría haberse evitado

con diálogo y estima.

Ahora ya solo es pasado y tristeza,

punto final de partida.