jueves, 12 de marzo de 2026

En aprendizaje continuo

 




La gran suerte del infortunio afrontado

es justamente el haber sido 

defenestrada por tu mano.

La gran desgracia 

es haber caído en tus hilachas planificadas

con tesón y mucho desapego.


Una caída más de la vida

que me he ganado a pulso

por ser de ideas y no de hechos.