Amalia Llorente:
Alguna vez
no muy lejos de la versión
que eres capaz de entender
la oscuridad se instaló en tu fortaleza
y los puentes de conexión con la realidad
cayeron rendidos a sus pies.
Recuerda que, entonces,
aislada en tu propias tinieblas,
te esforzaste en seguir
un rayo de luz abierto en tu persiana;
un día la persiana se abrió
y entró por tu ventana la claridad,
tus días volvieron a ser más que sólo noches.
Hoy como entonces, recuérdalo
no muy lejos de la versión
que eres capaz de comprender.


























