sábado, 9 de octubre de 2010

Recurso contra tí






Había decidido interponer una reclamación
contra tu licencia de uso y disfrute para contigo,
a ver si puedo arrancarte
un minuto de sonrisa compartida conmigo,
y para ello,
he renunciado presentarla.

Si reclamo me la denegarás,
si no la interpongo quizá me la regales.





viernes, 8 de octubre de 2010

Convivencia





Convivir, 
como las palomas con las cotorras,
como el gato con el cerdo, 
el humano con las aceras,
los carteles con las centrales térmicas, 
el mar con el malecón,
las olas con la arena.

Y nosotros, 
sin contrato ni permisos:
El compromiso no existente, 
escrito o notariado.
Me baño en tus aguas,
mi cuerpo con tu presente,
en la presencia 
de la incerteza del mañana.

Conviven los deseos con lo intangible
que toco cada día, 
la melodía de las palabras
que hieren, aman, buscan 
y se enfrentan
al delirio de la vida cotidiana.
Contigo, hoy, mañana.
Si tú quieres, sólo si tú quieres.







jueves, 7 de octubre de 2010

Magenta



 

Como la flor de aljaba embruja
 los jardines con sus encantos,
el magenta me derrama
por los ríos de tus arterias,
ramificándome en tu cuerpo,
enraizándome en tus venas,
embrujada de tí.





miércoles, 6 de octubre de 2010

Arcoiris



Cada día usaré en nuestro cuerpo 
un tono cromático diferente 
en honor al arcoiris que tatuaste 
en las escalas musicales 
de mis acordes interiores.





martes, 5 de octubre de 2010

Tocando la nube



Asido a la escueta endeble rama,
desafía el vacío a su alcance.
Un solo golpe de aire lo derrumbaría.





No se rinde, sigue escalando
para tocar la nube y enraizarse en ella,
como yo en tu cuerpo.


lunes, 4 de octubre de 2010

Tú, nube





Convertir en arte el ignorar la miríada de nubes
anhelantes de tu mirada.
 Me preparo para recibir tu baño de lágrimas de olvido.
 
 
He pasado del morado al violeta,
por aquello de los tintes rojos que brotan de mis ojos.
 
 
 

sábado, 2 de octubre de 2010

Mira nuestro mar



Mira la ola:
escucha su voz cuando, rota,
rompe en la arena
y se escapa por los poros del mar.



Así te me escurres tú,
espuma bajo mis ojos cuando intento verte.



Tragicismo





El tragicismo de esto consiste en saberte cierto
cuando palpo los trazos ecuánimes y precisos
de tu endiabladamente perfecto raciocinio
y saborear con mi paladar su esencia:

Degustarlo, digerirlo, absorberlo, y dolerme
cuando sale el remanente
que no asimila mi cuerpo,
porque hasta eso amo de ti,
y quiero retenerlo. 
De momento no he podido.
 
 
 

viernes, 1 de octubre de 2010

Haikus - Campanilla



Flor de jardin
amante de pendientes,
con mucha sed.

Baila al sol, 
sopla a los cuatro vientos
con libertad.

Anda con garbo,
revive apasionada:
no tiene rejas.

Imagínatelo:
la campanilla soy yo,
tú eres mi luz.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Epitafio Enarbolado






En mi epitafio,
no quiero ser pasto de la tierra ni del fuego:
devórame mis restos
y así seré carne de tu carne,
besos de tus versos,
piel de tu piel,
vida de tu vida.





(ojo, me refiero a tu última canción de tu repertorio todavía no escrito)


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Nuestra Huelga del 29-S

 Nuestros picoteos no han sido picoteados por piquetes: nos han custodiado otros picos en el pico de la palmera.






Sin embargo, tanto pico y tanta concurrencia me obliga a meterme en la piel de Morfeo antes de lo previsto. Me acompañas, Amor, y así seguimos picoteando en sueños y piqueteando pesadillas? . Piquito de buenas noches.

En el reverso del jardín





En el reverso del jardín custodiabas mis plantas:
dos hermosos captus llenos de púas dolorosas
para que nadie las profanase asaltando nuestro santuario
por la parte trasera.














Al lado tenías aloe vera presidido por una flor morada,
ramas rojas y doncellas violetas que alumbraban de cerca
el paraje de secano que las circundaba.





Pero las más bellas que nacieron salvajes son las blancas:
se autoplantaron para protegerte
de las espinas de la naturaleza.



martes, 28 de septiembre de 2010

Cotorra Tozuda


tu rincón favorito
 Seco y delgado, pero sigues escabuyéndote de mí en el hueco de la palmera; pediré refuerzos para que te saquen y pueda fotografiarte con mis oídos, me da miedo acercarme a tu nido yo sola, no sea que me sueltes un picotazo por tozuda.

Demanda contra derechos de voz

Es pedir mucho
poner canto a tus trazos?
no, lo es el demandarlo.


Ya interpuse la demanda contra mí ante el comité de delitos de amor, deseo y y otras injurias libidinosas del alma, pero correos está fuera de servicio.
 
 

lunes, 27 de septiembre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

Hasta que la vida nos pare

Quiero hacer una dedicación especial a mi amigo Alejandro Ezequiel Fernández Brizuela, con el que, intentando seguir su vals, he compuesto esta creación. Primero va él, porque sin este baile, no la hubiese compuesto igual. Gracias de corazón, amigo.



http://aefb.wordpress.com/2010/09/21/el-paraiso-de-las-emociones




Cuadro: Juan Flores Trejo
 





















Pensando en las huellas del amor
bajo el reflejo de su fulgor,
en el agua, en los colores
del sentimiento intenso y etéreo,
te veo llegar relajado a mi charco chiquitito.
Me despertaste en la quinta ola,
ibas divagando, escondido,
no sé si recuerdas que saltaste
a mi costa, a mi costado,
y me tendiste tu mano;
desde entonces caminamos juntos,
cada noche, bajo la luz de la luna,
en el vaivén del mar de las emociones.


Por recónditos mares, a tu lado,
seguí navegando
al compás del viento y las mareas,
hasta llegar a un islote de paraje desconocido,
sin desniveles ni flores, plano,
un desierto arenoso y desolado.
Allí aterrizamos, y el mar,
celoso de mis versos, enamorado de tí,
te llevó consigo en un barco,
yo quedé en tierra.
La soledad en mí hizo estragos,
me dejó desconsolada
y sumida en un letargo profundo y oscuro.


Llegó el mes de julio,
estalló la tormenta,
partituras compuestas en quebrantos,
de vibrantos rotos, de aullidos,
era mi voz un silbido
que ahuyentaba al letargo
y encabritaba las mareas
para traerte a mi orilla.
Me arrastré contra corriente,
perseguí todos tus trazos,
en sollozos deshice mis letras,
y me congratulé contra el viento
sólo para traerte conmigo.


Aún así, no me hundí, y seguí
tu nombre clamando;
confabulada por la locura,
gritos de furia, fobias y piedras,
danza maldita,
se escapaba por mi garganta:
temblores, sudores,
fiebres ardientes sobre notas,
toques de anhelos fugitivos,
desafiantes al fuego eterno
que me abrasaba todos los cantos,
y me asediaban
por todos los rincones de mi mente.


Fue entonces cuando desperté,
y pensé que todo era un sueño
que me lo había inventado.
A solas recompuse nuestro encuentro pendiente,
y así lo llamé meditaciones y sentimientos,
meditaciones    y    sentimientos.
En todo este tiempo, Morfeo me enseñó
la dulzura que envuelve las melodías
de la brisa en distintos tonos,
un arcoiris de dicha
que me acompaña a todas horas,
plasmada en remolinos
que acechan de noche.


También aprendí que se puede
y se debe volar en la ventisca,
abandoné las esquirlas, me desaté los anclajes,
y bajo el techo de la luna y su silencio
descubrí
que a nadar sólo es capaz
de aprender uno mismo.
Me sumergí en el océano,
buceando en sus ondas
y el agua marina me susurró al oído
que no te llamase, que tú no vendrías,
“no se puede buscar
lo que no nos corresponde”.


En la inmensidad del océano,
bajo el sol, en el agua,
sobre las notas de mis fantasmas,
me encontraste flotando,
en tu barco velero.
Bajo los focos del bote, repleto de gente,
me acogiste en tus brazos
izaste tus velas.
Una suave voz, la tuya, me recordó
nuevamente
cuál era el arte que acunaba nuestro son:
El amor no es completo
si no se comparte.


La vida, Amor, me puso en tus manos
para partirnos juntos
en este singular canto.
Bailemos noche, bailemos,
día, bailemos,
que sobran ganas
de palparnos sin miedos
en la claridad azul,
en la oscuridad ocre,
sobre las nubes blancas
donde la verdad infringe los cercos,
hasta que la vida se pare,
y nos separe.




viernes, 24 de septiembre de 2010

Cotorras suicidas


Eran dos cotorras inseparables que,
al volar de copa en copa, 
sufrían de borrachera amorosa:
si una saltaba, la otra
 se tiraba encima para salvarla;
 murieron las dos en el intento.

Mudando el dolor serpiente







Mudando la piel, me enrosco para evitar el dolor del tiempo que escasea en cada tic-tac que paso sin olerte. Hasta que el tiempo , la vida, nos separe, seguiré intentando olerte para olerme a mí misma, pues ambos somos el mismo títere bajo distinta máscara.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El bosque en otoño (haikus)


23092010-nuestro parque






Crepita el bosque
alumbrado por trinos.
Soplan los ocres.
Se extienden sus aladas
forradas de ternura.


Se abre el día.
Tupidas madreselvas
abrazan flores.
El bosque se transforma
en follajes de seda.


Llega la noche.
Criaturas de la luna
honran al cielo.
El silencio habitable
en su esencia palpita.







lunes, 20 de septiembre de 2010

¿y tú sabes por qué?

y tú sabes por qué te quiero?

tan sencillo como diáfano,
prudente y reservado, discreto,
sin tesituras ni decorados:
ni lumineros ni iluminados,
justicieros con la vara en mano:


te quiero por,
que te quiero.



domingo, 19 de septiembre de 2010

Nos vimos y no nos cruzamos aparentemente


















No me viste, yo te he visto
esta tarde,
a espaldas ajenas y de espaldas,
aún lo hace más intrigante y esquivo,
salvaje y discreto, sin cruzar mensajes
sin tocarnos bajo el mismo foco.



Viéndote, viéndome, viéndonos y mirándonos,
desnudando puertos, derrivando anclajes, desmontando cercos,
atravesando fronteras, cruzando puentes, tirando puertas,
y todo sólo por tocarte con la mirada a oscuras,
sin tocarnos, debajo        
del mismo foco.

Llagas




Una mirada interior, basta
para observar sus llagas
sangrar
a fuerza de trazos
en imagen;

de imágenes
empuñadas por la mano
y su pulso de ego.


Palabras, sólo palabras
intentos limados
de perforar su contorno
en la inexistencia
del corazón postrado
que contempla
en el silencio de las sombras.


Quizá sea mejor
beber
de las heridas
y dejar
que la sangre se deslice
y se pierda en los extremos
sin dejar
empaparse las manos.


Es hora de quitarse los clavos.



Tulipanes amarillos
















Aquella segunda noche, Péidé
me preguntaste
los trazos de mi nombre.
Y yo, frente al cielo de tu iris,
temblé.


El tiempo, por unas horas,
acunado en tulipanes amarillos
durmió embriagado de pijiu.


No hicieron falta versos en tus labios
ni manos en teclados
para regar de poesía los zoulu
que dejamos a un lado :
Los ideogramas lo hicieron por nosotros.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Salvado por la rama de mis aguas



Iba rastreándote sin aliento por el canalillo de la acera, arrastrándome hacia el agujero enrejado de la esquina, a ver si allí me esperabas.


Cuando llegué lloré descontrolada por no encontrarte en mi cauce, junto a las hojas y las razones que me enseñaste para mantenerme a salvo de ultrajes de otros.


Era imposible que nos halláramos: te habías encaramado de nuevo para no morir ahogado en mis aguas.

Colgado en la rama


Las mareas vivas arrastraron el recuerdo y avivaron el deseo de saciar mi sed de tí, por eso hoy te he intentado cubrir bajo mis aguas sin éxito: has sabido asirte a la rama y huir dejándome escapar hacia la carretera, sola.

 
 

jueves, 16 de septiembre de 2010

Zapatos nuevos





















Zapatos de nuevas contiendas quiero calzar:
abuelito, como tú ya no puedes hacérmelos, los compraré .
No te preocupes por si son de mi horma, los probaré antes de
empezar a andar desde donde me los ponga.


No llevan cordones, no puedo atar los tirabuzones del pasado,
la historia que arrastraban se perdió en la zapatería donde los adquirí.
Se los llevó el minino de la dependienta, en ellos le enredé,
desde entonces yo no sé qué fue de ellos, que el rastro de mi pasado perdí.


En ellos aprecio su calidad, son fuertes y se adhieren con facilidad,
son también transpirables y confortables, se ajustan con sencillez,
justo lo que necesito para el trayecto a emprender.
Ahora si me disculpas, debo salir, para estrenarlos.
Ya te contaré.....

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pelea Perdida

Te adentraste en mi interior sin percatarme, al ralentí,
hasta cambié la seña-contra tu entrada, pequeño xiao;
ahora que estás dentro no sé arrancárteme.


Paso las horas maullando en silencio,
arrancándome los pelos entre aullidos ausentes,
a veces me invade un profundo sueño:
magullada en el jardín, me arrancas los mechones,
y yo me dejo, entre arrebato y asalto,
cuando adentras todo tu ser en mi ser.


En tus brazos y en tu cuerpo yo me siento
profundamente adherida bajo tu frágil piel.
 
 
 

martes, 14 de septiembre de 2010

Minúsculo manantial que arrulle tu sed

Habrá que fabricar un cántaro que contenga la cascada en su plenitud,
que conserve el helor y las sutilezas del manantial para tí,
pues tanta belleza necesita regar con mucha frecuencia
esos labios tan sabios y gruesos espejos de lo que guardan dentro.


Hoy lo he soñado, es cierto

Me levanté con nuestro encuentro entre mis manos: desperté con el hueco entre mis sueños encontrado; sin embargo, me quedó la suavidad del olor eterno que compartimos en silencio abrazados,y esa ternura que día a día crece y se hace más prolongada y testaruda.




Echo de menos verte con los oídos, sentirte con la vista, mirarte con el tacto, hablarte con el cuerpo, escribirte con los sentidos, expresarme con mis dedos y susurrarte que eres un sueño compartido y secreto.

 Echo de menos tu voz, tu aliento, tu ser, tu estar entre todos y nadie, tus sueños, tus manos, tu risa, tu pensamiento, tu condición, tu duda, tú y sólo tú que hoy no estás, ahora....


Árbol ausente

En la ausencia del árbol, presente,
ese que habitan las cotorras con su jolgorio diario,
así te espero, frente a mi puesto,
desde mi atalaya lo atisbo y vigilo
para que no se vaya con otra.

Hablo del árbol que celo de noche,
de día eres tú el guardián que lo protege.