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Bonito nocturno que nos dejas para el fin de semana.
ResponderEliminarUn beso y feliz fin de
muchas gracias, Fernando!
ResponderEliminarUna ola curiosa, moviéndose entre dos aguas: la angustia y la calma.
Besos!
Siempre que voy al mar, por las noches, me gusta pasear por la orilla y escuchar el mar rompiendo en las rocas.
ResponderEliminarEs una situación relajante.
Un beso
Buenos días, Javier.
ResponderEliminarA mí también me gusta.Justamente esta semana grabé dos pequeños vídeos nocturnos con la cámara escuchando los latidos del mar (el mismo día que puse este poema y que hice esas fotos), pero los cuelgo en youtube, aquí tardaría mucho en bajármelos. Es muy relajante, dejar escapar la furia a través de las olas.
Besos y bienvenido!.