Esta noche he vivido el aullido del amor;
y sus lágrimas.
Éramos dos gatos enzarzados piel a pelo,
despellejándose de odio,
con mis dedos enmaullándose en tus mechones.
Desperté con trozos de papel mojado
enganchados en mis uñas desgastadas.
#8B0000
El amor y el dolor son extremos que se tocan. Al menos ese es mi sentir.
ResponderEliminarUn beso y menos mal que que las uñas estaban desgastadas.
Buenas noches, Katy.
ResponderEliminarMe muerdo las uñas de toda la vida. Sólo hubo una época en la que tuve unas uñas preciosas que embellecían mis manos (sonará pedante, pero es una lástima comerse las uñas, embellecen mucho las manos cuando las tienes delgadas), hace 5 años; me duró apenas tres meses.
Es decir, no puedo ni arañar aunque quiera:-).
Besos.